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¿En Cuánto Tiempo Comienza el Efecto de la Terapia Neural? - Una Mirada Funcional para Comprender

12 January 2025 · 11 min de lectura

¿En Cuánto Tiempo Comienza el Efecto de la Terapia Neural? - Una Mirada Funcional para Comprender

En la terapia neural, el efecto se logra mediante la inyección del medicamento en los tejidos diana. Gracias a este método se alcanza el sistema nervioso simpático, presente en todo el organismo y de gran importancia para la transmisión rápida de información. Tras la aplicación, el efecto del tratamiento se observa de inmediato o, como máximo, dentro de las 72 horas.

Los agentes neuroterapéuticos, incluso solo con la punción de la piel sin medicamento alguno, generan inicialmente una reacción tanto en el sistema nervioso sensorial como en el sistema nervioso simpático, mediante respuestas aferentes (entrantes) y eferentes (salientes). Aunque esta reacción tiene la naturaleza de un estímulo similar a la acupuntura, no es específica. Por un lado, estos estímulos generan efectos reflejos segmentales, activando de forma indirecta el sistema simpático para el tratamiento; por otro lado, con la aplicación de anestésicos locales se interrumpe la conducción simpática, buscando directamente la normalización de las funciones simpáticas.

La aplicación de anestésico local tiene una importancia crítica, especialmente en la eliminación de los campos de interferencia. La interrupción del estímulo que se produce tras la anestesia da lugar a efectos terapéuticos de mayor duración, derivados de la normalización de las funciones simpáticas. Solo con la punción de la piel (por ejemplo, la acupuntura) o con analgésicos administrados adicionalmente, se activan las neuronas de inhibición a través de los reflejos segmentales. Sin embargo, esta situación solo afecta a los problemas del segmento correspondiente; en los casos en que el trastorno fundamental se encuentra fuera del segmento, este tipo de aplicaciones no puede llegar directamente a la fuente del problema principal.

La terapia neural es un método de tratamiento realizado con sustancias anestésicas locales como la procaína al 0,5-1 % o la lidocaína al 0,5 %. Esta aplicación logra tanto la estimulación como la inhibición de las fibras simpáticas aferentes y eferentes, normalizando así la perfusión tisular.

Como resultado de la corrección del sistema vasomotor, se logra la normalización en los espacios intersticiales y en los órganos, músculos, articulaciones y sistema nervioso somático vinculados a estas áreas. Entre los efectos positivos del tratamiento se encuentra también el alivio del dolor del paciente.

La relación del sistema nervioso vegetativo con el tronco encefálico y el sistema límbico desempeña un papel fundamental en el tratamiento de cuadros complejos como los síndromes metabólicos y las enfermedades psiquiátricas. En este contexto, la Terapia Neural ofrece un enfoque distintivo dentro de las prácticas de la medicina clásica y aporta una contribución única al examinar en profundidad las funciones multifacéticas de dicho sistema.

Los efectos de los anestésicos locales, a la luz de los estudios científicos internacionales, confirman las propiedades determinadas en el pasado mediante observaciones quirúrgicas. Los anestésicos locales, además de sus efectos analgésicos en el sistema nervioso que transmite el dolor, muestran también efectos antiflogísticos, antialérgicos, inmunomoduladores e incluso antitumorales a través del sistema nervioso vegetativo. Además, contribuyen significativamente a los procesos de regeneración al mejorar la microcirculación. Estas propiedades han sido demostradas mediante estudios experimentales y son ampliamente aceptadas en el ámbito médico.

Los términos Anestesia Local Terapéutica y Terapia Neural son sinónimos, y con el tiempo el segundo término se ha vuelto más común. Mientras que la expresión Anestesia Local Terapéutica pone el énfasis en el medicamento utilizado, el término Terapia Neural llama más la atención sobre las funciones del sistema vegetativo y los beneficios que este proporciona.

La Terapia Neural, que puede utilizarse en numerosos ámbitos, principalmente en el tratamiento de la inflamación y el dolor, puede incorporarse a los contenidos de las asignaturas de medicina interna dentro de la formación médica clásica. Gracias a su amplia red de indicaciones, ocupa un lugar importante en la medicina preventiva, en el tratamiento de enfermedades agudas y crónicas, y en los procesos de rehabilitación.

La Terapia Neural, como tratamiento de regulación, no solo ofrece una ventaja en cuanto a la preferencia del paciente, sino que también destaca como una opción bastante favorable en términos de equilibrio entre costo, beneficio y riesgo. Gracias a este método es posible reducir el uso de medicamentos, prevenir la pérdida de capacidad laboral derivada de la enfermedad, minimizar las intervenciones quirúrgicas, poner fin a la necesidad continua de medicación en enfermedades crónicas y tratar a pacientes multimórbidos mediante un enfoque holístico.

En la base del tratamiento de regulación y dolor se encuentra el desequilibrio entre las respuestas aferentes y eferentes del sistema simpático. El sistema nervioso simpático desempeña un papel crítico en la regulación de los procesos de inflamación neurogénica y nocicepción (respuestas de dolor). Procesos como la secreción de mediadores causantes del dolor, la transmisión de las señales de dolor, la formación de arcos reflejos en respuesta a estas señales y el inicio de las respuestas inflamatorias son gestionados en gran medida por el sistema nervioso autónomo y la estructura simpática.

Sin el sistema nervioso simpático, no se produce dolor. Desde esta perspectiva, puede comprenderse con mayor claridad la importancia de la terapia neural y las inyecciones de anestésico local. Por ello, para lograr el éxito en el tratamiento del dolor real, conocer en detalle las inervaciones simpáticas de los órganos proporciona una gran ventaja.

TERAPIA NEURAL

Nuestro cuerpo funciona como una estructura eléctrica. Gracias a las inyecciones de anestésico local aplicadas en zonas específicas, se equilibran la circulación sanguínea (arterias y venas), la regulación muscular, la circulación linfática y la comunicación del sistema nervioso periférico, central y autónomo. Con el aumento de la circulación sanguínea, es decir, de la perfusión, se logra la nutrición del tejido; cuando aumenta la circulación linfática, los tejidos se depuran de los residuos metabólicos, quedando limpios. Los tejidos cuya conducción nerviosa se regula comienzan a funcionar de forma más sistemática.

El requisito fundamental para el éxito en la terapia es establecer un diagnóstico correcto. El enfoque diagnóstico utilizado en este proceso debe ser personalizado; deben tenerse en cuenta los efectos en el tiempo de los cambios que experimenta la persona y sus repercusiones sobre la estructura funcional. Para poder aplicar una terapia neural eficaz, resulta muy beneficioso recibir una formación recomendada y aprobada por la IFMANT. En Turquía, la única institución que ofrece esta formación conforme a los estándares de la IFMANT es la Asociación Científica de Terapia Neural y Regulación, disponible en www.noralterapi.com.

La terapia neural es un método aplicado con éxito tanto en el tratamiento de enfermedades agudas como crónicas. En este enfoque terapéutico, el cuerpo genera una respuesta activando su propio sistema nervioso vegetativo.

Durante el proceso de tratamiento, se aplican anestésicos locales (generalmente procaína) en zonas específicas del cuerpo, con el objetivo de lograr una circulación positiva. Como resultado, el cuerpo activa su propio mecanismo de autocuración y los síntomas de la enfermedad comienzan a disminuir. Por ello, la terapia neural destaca como una de las opciones de tratamiento natural más eficaces.

El principio fundamental de la terapia neural es el ajuste, es decir, la regulación. Sin embargo, las deficiencias anatómicas o los trastornos genéticos no se encuentran entre las indicaciones adecuadas para la terapia neural. En este contexto, el tratamiento se centra en lograr la regulación de la estructura existente.

SISTEMA NERVIOSO SIMPÁTICO:

Respuesta y Función. El sistema nervioso simpático desempeña un papel importante, especialmente en situaciones de dolor y, en general, en los procesos de enfermedad, así como en fenómenos como la inflamación y la degeneración. Este sistema, al inervar los vasos sanguíneos, gestiona sus cambios activos de dilatación o constricción.

Una de las funciones fundamentales del sistema nervioso simpático es lograr una vasoconstricción capaz de cerrar completamente los vasos sanguíneos. Al mismo tiempo, debido a la simpaticólisis, los vasos pueden dilatarse. Además, incluso los estímulos más pequeños permiten la dilatación vascular necesaria para procesos como la regeneración tisular, el crecimiento y la hiperplasia.

En la dilatación vascular activa desencadenada a través del sistema nervioso simpático, la acetilcolina desempeña un papel importante. Esto revela que la dilatación vascular activa se considera una actividad parasimpática, cuyo centro se encuentra en la región denominada pars intermedia de la médula espinal. El sistema nervioso autónomo, por su parte, puede ser estimulado tanto por las dinámicas internas del organismo como por factores ambientales. La respuesta a este estímulo depende individualmente del estado inicial del organismo y de la intensidad del estímulo. La sensibilidad del sistema nervioso autónomo a los estímulos externos aumenta desde el centro hacia las zonas periféricas. A diferencia del sistema nervioso somático, en el sistema autónomo puede formarse una memoria permanente denominada "engrama"; los estímulos que se repiten con intensidad media o alta reducen de forma continua el umbral de excitación de este sistema.

El proceso de funcionamiento de la secuencia de estimulación y estímulo se compone de las siguientes etapas: 1. La fuente del estímulo. 2. La activación del sistema nervioso simpático y la transmisión dirigida del estímulo. 3. La secuencia de estímulos que actúa sobre el sistema vascular en las zonas terminales de los capilares. 4. Los resultados relacionados con el estímulo que se producen en el órgano específico. Este proceso constituye, en la regla escalonada de G. Ricker, el mecanismo fundamental de las reacciones del sistema vascular. Los procesos que se producen en los tejidos pueden abarcar un amplio espectro; esta situación puede manifestarse con diversos signos, que van desde la mejora de la microcirculación hasta la necrosis tisular, y desde la renovación celular hasta la muerte celular o la disfunción celular.

Uso del Sistema Nervioso Simpático en el Tratamiento

Deben tenerse en cuenta tanto las propiedades funcionales diagnósticas como terapéuticas del sistema nervioso vegetativo.

El sistema nervioso simpático, con su estructura que se extiende por todo el organismo, desempeña un papel crítico para lograr y apoyar la adaptación a las condiciones. Este sistema funciona como la red general de información del organismo, mientras que el sistema nervioso parasimpático suele desempeñar una función generalmente opuesta (antagonista) en las regiones de la cabeza, el cuello y el tronco.

Las principales funciones del sistema nervioso simpático pueden resumirse de la siguiente manera:

- Regulación de la circulación sanguínea
- Garantizar el control de los sistemas orgánicos

Los cambios y procesos que se producen en los vasos terminales tienen lugar en función de los estímulos provenientes del sistema nervioso simpático perivascular. Además, es un detalle notable que el estado de excitación continúe en el sistema nervioso simpático perivascular a pesar de la corta duración y el número limitado de estímulos.

Un estímulo al que se está expuesto una sola vez puede provocar "sensibilización" en el sistema nervioso simpático perivascular, lo que puede reducir el umbral del estímulo y hacer que la respuesta al estímulo sea más intensa en encuentros posteriores.

La exposición repetida a un estímulo bastante fuerte o de intensidad media puede provocar un estado de estimulación continua en el sistema nervioso simpático perivascular a través del mecanismo de autorregulación. El reflejo clínico de esta situación suele manifestarse como una enfermedad crónica.

OPCIÓN DE TRATAMIENTO:

Esta secuencia de estímulos puede interrumpirse mediante la infiltración de anestésico local en la zona estimulada. Del mismo modo que los estímulos repetidos provocan cambios de excitación o sensibilidad en el sistema nervioso simpático, estos efectos pueden eliminarse mediante aplicaciones repetidas de anestesia local.

Teniendo en cuenta la respuesta del sistema nervioso autónomo frente a la terapia neural, la normalización de la conducción del estímulo autónomo durante el proceso terapéutico se basa más en la interrupción de la conducción del estímulo patológico que en la duración del efecto del anestésico local. Por ello, es importante elegir un anestésico local eficaz de la duración más corta posible. La solución de procaína de tipo éster al 0,5-1 %, sin aditivos como vasoconstrictores o conservantes, ofrece una posibilidad óptima de anestesia local.

Entre los síntomas comunes que pueden aparecer con la aplicación de procaína se encuentran el mareo leve, una sensación general de calor, sudoración leve, sabor metálico en la boca y sensación de temblor. Aunque de forma poco frecuente, también pueden observarse trastornos transitorios de corta duración en la concentración, el habla, la visión o la audición.

Dr. Hüseyin Nazlikul
IFMANT = Presidente de la Federación Internacional de Terapia Neural
Presidente de la Asociación Científica de Terapia Neural y Regulación

Fuentes consultadas:

  • Nazlikul, H: Manual de Terapia Neural
  • Nazlikul, H: Terapia Neural: Otro Tratamiento es Posible
  • Atlas de Terapia Neural de H. Barop (Traductor: H. Nazlikul)
  • Libro de Terapia Neural de L. Fischer (Traductores: H. Nazlikul e Y. Tamam)
  • Inyecciones Articulares y de Tejidos Blandos de James W. McNabb (Traductores: H. Nazlikul e Y. Tamam)
  • Weinschenk, S: Neuraltherapie
  • Fischer, L. et al.: Lehrbuch Integrative Schmerztherapie
  • Herget, F, H, Nazlikul, H: "Neurophysiologie und Neuropharmakologie der Schmerzmatrix" S. 56 ff in Abstractband Deutscher Schmerztag 1998
  • Barop, H.: Lehrbuch Neuraltherapie, 2. Überarbeitet Auflage Haug Verlag 2015
  • Fischer, L: Neuraltherapie nach Huneke 2004 HD
  • Reuter URM, Oettmeier R and Nazlikul H (2017) Procaine and Procaine-Base-Infusion: A Review of the Safety and Fields of Application after Twenty Years of Use. Clin Res Open Access 4(1): doi http://dx.doi.org/10.16966/2469-6714.127