Protocolo de Tratamiento en la Terapia Neural
1- Anamnesis y Exploración Exhaustivas:
En la terapia neural, la anamnesis del paciente presenta diferencias en algunos aspectos. Además de la anamnesis general, es indispensable realizar una historia clínica específica que evalúe a la persona con el enfoque de la terapia neural. Esto se debe a que la relación temporal entre la aparición de la enfermedad y los acontecimientos coincidentes en el tiempo es muy importante. Para poder establecer esta conexión temporal, es necesario realizar de forma detallada el siguiente interrogatorio, con el fin de identificar los sucesos vividos en el mismo período en que se inició la enfermedad.
Ø Intervenciones quirúrgicas: ¿Qué cambios se produjeron en el paciente tras una cirugía o un tratamiento dental? ¿Existe alguna relación entre estos y la aparición de las molestias del paciente?
Ø Traumatismos: Debe indagarse si hubo algún traumatismo antes de la aparición de las molestias. Este traumatismo puede haber sido localizado en cualquier parte del cuerpo o puede haber sido generalizado. Un ejemplo de ello sería una hinchazón o una distorsión.
Ø Enfermedades previas: ¿Existe alguna enfermedad previa, uso de antibióticos o abuso de medicamentos que pueda estar relacionado con la aparición de las molestias?
Ø Intensificaciones emocionales y traumas: ¿La aparición de las molestias se produjo después de un episodio de intensa carga emocional? ¿Desde cuándo existen el estrés, el duelo, la tristeza, la angustia o la ira?
2- Tratamiento Local/Superficial:
El primer enfoque es el tratamiento local. Allí donde se localiza el dolor, se realizan inyecciones en forma de habón (quaddel).
El método de inyección superficial también puede aplicarse en puntos de acupuntura específicos (aku-puntos). La acupuntura trata el plexo simpático perivascular y las fibras nerviosas simpáticas y parasimpáticas. Estas son estructuras importantes del cuerpo capaces de convertir la señal de la punta de la aguja en un potencial de acción.
Los puntos de acupuntura no existen realmente en un sentido anatómico estricto; se encuentran especialmente en lugares donde hay una alta densidad de fibras nerviosas vegetativas alrededor de los vasos sanguíneos y linfáticos (investigación: Schnorrenberger, Alemania). Los puntos de acupuntura presentes en el cuerpo, la oreja, la cabeza —el cuero cabelludo—, el interior de la boca, la lengua y otras zonas son muy importantes para la regulación del sistema nervioso autónomo.
La ventaja de la aplicación realizada en los puntos de acupuntura con el enfoque de la terapia neural, frente al tratamiento de Acupuntura Tradicional China, es que la inyección de los medicamentos adecuados en los aku-puntos produce un efecto dramáticamente más rápido.
3- Inyecciones Segmentales y Profundas:
En los casos en que el tratamiento local resulta ineficaz, se aplica la terapia de segmento. La definición de segmento no es la misma que la de dermatoma; el segmento engloba al dermatoma. El fundamento de la terapia de segmento es que cualquier irritación provoque una respuesta refleja en todo el segmento o en una parte de él, y que se produzca una interacción, a través de la médula espinal, desde la periferia hacia el órgano y del órgano hacia la periferia (vía refleja cutáneo-visceral).
HEAD y MACKENZIE observaron que un órgano enfermo genera diversas reacciones en zonas cutáneas y subcutáneas regulares y de límites bien definidos. A partir de esto, concluyeron que cualquier órgano puede estar en comunicación, a través de vías reflejas cutáneo-viscerales, con una determinada zona superficial del cuerpo.
El cuerpo humano puede dividirse en un total de 30 segmentos: 8 en la región cervical, 12 en la torácica, 5 en la lumbar y 5 en la sacra. A estas zonas se las denomina "Zonas de Head".
Todas las estructuras presentes dentro de un segmento están relacionadas entre sí. Por ello, cualquier obstáculo o estímulo que surja dentro del segmento no afectará únicamente a la zona problemática, sino a todo el segmento. La terapia neural se aprovecha de este mecanismo.
Por ejemplo, un estímulo de habón (quaddel) o perióstico aplicado en un segmento no se limita al lugar de la aplicación, sino que también influye favorablemente en el órgano, el músculo y todas las demás estructuras presentes dentro del segmento, aumentando la irrigación sanguínea de esa zona.
El segmento también es importante desde el punto de vista diagnóstico. Los cambios de color observados mediante la palpación y el estado de tono de los músculos nos proporcionan información sobre las funciones de los órganos y las articulaciones.
Incluso los campos de interferencia presentes en esa zona pueden provocar cambios cutáneos y subcutáneos regionales. Como resultado de un tratamiento exitoso, se observa también una mejoría y recuperación del tono y el turgor dentro del segmento.
Mediante la inyección de procaína en el segmento irritado, se normaliza la polarización de la membrana, eliminando las señales patógenas en las vías reflejas y favoreciendo la formación de una conducción normal. De esta manera, todos los procesos vegetativos recuperan su funcionamiento óptimo.
Como ejemplo de inyecciones profundas puede mencionarse la inyección en la articulación sacroilíaca.
Si tras el estímulo de segmento se produce un aumento de las molestias del paciente, deben considerarse tres posibilidades:
1. El número de estímulos aplicados es excesivo
2. El problema se encuentra en un lugar distinto a este segmento
3. Debe investigarse la existencia de un campo de interferencia
¡Atención!
Utilizar unas pocas gotas de procaína en el lugar adecuado es más significativo y eficaz que utilizar litros de medicamento.
Tras cada aplicación, el paciente debe ser evaluado a las 24 horas y deben registrarse los cambios observados en sus molestias. Si se obtiene respuesta al tratamiento, la aplicación segmental debe continuarse hasta la curación de la enfermedad. Si no se obtiene respuesta al tratamiento, debe revisarse nuevamente la anamnesis del paciente, reevaluando la relación temporal de la enfermedad.
4- Tratamiento Ganglionar:
En los casos en que no se obtiene respuesta al tratamiento, es necesario intervenir sobre los órganos de efecto superior. En este sentido, también se incluyen en el tratamiento el ganglio o los puntos gatillo presentes en la zona de la molestia, estimulándolos. Los ganglios autonómicos pueden volverse tóxicos y permanecer así durante largo tiempo. Realizar una inyección ganglionar es la vía más rápida para lograr la desintoxicación del ganglio.
5- Tratamiento del Campo de Interferencia:
Como se ha indicado anteriormente, una irritación local, ya sea previa o actualmente presente, en cualquier parte del cuerpo, puede convertirse en una zona patológica (campo de interferencia) y, al alterar el sistema nervioso vegetativo, provocar disfunciones en algunas funciones corporales. Por ello, cuando no se obtiene respuesta al tratamiento, resulta sumamente importante investigar y tratar los campos de interferencia. Por supuesto, primero debe examinarse si los puntos de Adler presentan sensibilidad, con el fin de regular la zona o el área problemática.
Dosis máxima de los anestésicos locales utilizados en la terapia neural (para una persona de 70 kg de peso):
Ø Lidocaína (al 1 %): 20 ml
Ø Procaína (al 1 %): 50 ml
Ø Debe evitarse el uso de preparados al 2 %, ya que, al perfundirse rápidamente, presentan un mayor riesgo de alcanzar la dosis máxima.
En el tratamiento de las enfermedades, aprovechar, además de la terapia neural, otros tratamientos complementarios como la acupuntura, la terapia refleja, la terapia manual, el campo magnético, los biofotones, la homeopatía, la ozonoterapia o la hidroterapia de colon, aumentará aún más el éxito de los médicos.
Dr. Hüseyin Nazlikul, M.D., PhD.
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